La diputada de la provincia de Buenos Aires del macrismo, Carolina Píparo, reconoció que se reunió de manera secreta con uno de los dos jóvenes que su marido persiguió y atropelló intencionalmente en la noche del 31 de diciembre y que le pagó. Hasta el momento, nunca había hablado de esa situación. 

Sin embargo, el joven había denunció que la diputada de Juntos por el Cambio intentó sobornarlo con dinero, un celular y un par de zapatillas. Y la propia legisladora lo admitió este martes aunque negó que se tratara de un soborno e intentó disfrazarlo de una ayuda de buena fe. "Lo hice de corazón", aseguró con cinismo. 

En un largo hilo de Twitter Píparo aseguró que le informaron "que una de las personas involucradas en el accidente tenía problemas de índole personal. Inmediatamente me puse a disposición y su abogado ofreció su casa como punto de encuentro".

Aseguró que al encuentro fue con su hermano y que allí "el joven manifestó que en el accidente se le había roto el celular y las zapatillas, ofrecí hacérselo llegar, se mostró contento y cuando lo recibió, me manifestó estar feliz y agradecido, incluso intercambiamos mensajes después de aquella reunión porque todo fue de corazón". Nunca mostró esos mensajes. 

El escándalo por el intento de soborno de la dirigente macrista estalló ayer cuando el joven denunció que Píparo intentó sobornarlo con dinero, un celular y un par de zapatillas. En la denuncia el menor de los jóvenes atropellados por Juan Ignacio Buzali, el esposo de Píparo, pidió además el apartamiento de quienes fueran sus abogados a quienes acusó de haberlo llevado “a un encuentro clandestino y a escondidas, desconociendo el motivo de la reunión, que se realizó en una casa quinta” con Píparo y su hermano, Matías.