El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, cargó este jueves contra la decisión del gobierno de Alberto Fernández de disponer el congelamiento de casi 1.500 productos para contener la inflación.

"En la Argentina se ha demostrado una y mil veces que los controles de precios por parte del Estado, de forma compulsiva y obligatoria no han funcionado nunca en la historia", comenzó Rodríguez Larreta en sintonía con la posición que adoptó el macrismo, y advirtió: "Esto termina en desabastecimiento". 

Las declaraciones de Larreta coinciden con lo dicho por el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, quien en contra de la iniciativa del Gobierno dijo que la medida que regirá por 90 días “va a terminar en desabastecimiento, no tengo ninguna duda ”.

“Si en algún momento se corta la cadena de proveedores, porque no puede mantener el precio, se genera el faltante. Esto ha sucedido siempre, desde 1952 hasta ahora. Todos los gobiernos usaron la misma herramienta con el mismo resultado. No funcionó. Y que hubo desabastecimiento de algún producto. Es de sentido común pensar que algún producto va a desaparecer de la góndola por un tiempo determinado ”, vaticinó Grinman en sintonía con Rodríguez Larreta. 

Pero no termina ahí. La Asociación Empresaria Argentina (AEA) donde manda Héctor Magnetto, dueño de Clarín, también agitó el fantasma del "desabastecimiento" al igual que Larreta: "La reciente resolución de la Secretaría de Comercio Interior respecto de la fijación de precios máximos es una medida muy negativa para el funcionamiento habitual de las empresas establecidas en nuestro país ", embistió la AEA. 

"Esta medida, al alterar significativamente la previsibilidad necesaria, desalienta la realización de inversiones productivas y la generación de nuevos empleos por parte del sector privado, que es el actor central del desarrollo económico y social", señaló la entidad. La apuesta de Larreta, y una parte del empresariado apoyado por Magnetto es clara: buscan una crisis económica que acelere el caos político.