La fábrica de Fideos Don Antonio de Junín anunció el cierre de su unidad productiva y dejó en la calle a 33 trabajadores. Desde la empresa argumentaron que la decisión fue producto del incremento de las tarifas, impuestos y materia prima. En ese sentido, también agregaron a la competencia desleal generada por los monopolios, las complicaciones para acceder a créditos y a la caída de las ventas.

La centenaria empresa informó a través de las cartas enviadas que ante "la grave crisis económica por la que atraviesa el sector agravado en el caso de Pymes como la nuestra" se vieron obligados a "tomar esta difícil decisión de cierre de la Unidad productiva de pastas en esta ciudad".

Según Diagonales, las autoridades de Don Antonio argumentaron que lo que les complicó el panorama fue el "aumento de costos desmedido: tarifas, impuestos, materias primas e insumos" así también como "la aparición de competencia desleal generada por los grandes grupos monopólicos". Además, señalaron que "la falta de acceso al crédito que nos impidió la renovación de nuestras máquinas" frente a la rotura de las mismas y que lo que potenció la crisis fue "la caída de las ventas, más la millonaria deuda que mantiene con nuestra Empresa el Estado Nacional a través de la ex ONCCA/UCESCI".

De esa manera, se les notificó a los 33 empleados de la fábrica que por razones de fuerza mayor se ha resuelto prescindir de sus servicios en los términos del artículo 247 de la Ley de Contratos de Trabajo a partir del 21/9/2018”.

En respuesta los cesanteados se concentraron en la Plaza 25 de Mayo para repudiar la situación. A media mañana, participaron junto al Intendente Pablo Petrecca de una reunión con representantes de la empresa y del Ministerio de Trabajo.