La localidad de Tenino, en el estado de Washington, capital de Estados Unidos, se convirtió en una ciudad fantasma con sus negocios tratando sobrevivir a la pandemia. El coronavirus no dejá país de pie. La crisis es global y va más allá de cuarentena o flexibilidad.

En ese contexto, las autoridades de Tenino decidieron imprimir su propia moneda en finas placas de madera. En Argentina, la crisis de 2001 dio paso a la utilización de cuasimonedas de uso similar, como el Patacón y el Lecop. Pese al imaginario colectivo de estabilidad vinculado a EEUU, no es la primera vez que una ciudad de dicho país recurre a estas herramientas monetarias.

"No hay comercio, no hay ventas y las calles están muertas. Es lo mismo a las 3 PM que a las 3 AM", dijo Wayne Fournier, alcalde de esa ciudad de 1.800 habitantes del estado de Washington; al noroeste de Estados Unidos.

"Estábamos recibiendo muchas llamadas de empresas que nos decían no estar seguras de poder continuar", dijo a la AFP.

Como el museo de la ciudad tiene una impresora que data de los años 1890, la utilizaron para hacer 10.000 dólares en rectángulos de madera, cada uno con un valor nominal de 25 dólares. El pequeño caso da cuenta de que la crisis económica por la pandemia va más allá de las medidas sanitarias que se tomen para enfrentarla. Con cuarentena o sin ella, la actividad queda paralizada por el coronavirus.