El encuentro se iba a jugar en los días previos al comienzo del mundial de Rusia. Sin embargo, había generado muchas críticas desde Palestina hacia el seleccionado argentino. 

“Messi es un gran símbolo de paz y amor, no puede ser partícipe del blanqueo de los crímenes de la ocupación israelí”, aseguró el representante de la federación de ese país Jibril Rajoub. Además, 70 niños firmaron una carta con el pedido al crack de Argentina: "¿Es acaso lógico que Messi, el héroe, vaya a jugar en un estadio construido sobre las tumbas de nuestros ancestros?", se preguntaron. 

Finalmente, el partido se suspendió. Con el encuentro, Israel buscaba celebrar los 70 años de creación de su estado en tierras que están en disputa con Palestina. En las últimas semanas se intensificaron los conflictos, con fuertes represiones por parte del ejército israelí.