El juez federal de San Isidro Lino Mirabelli procesó, por infracción al artículo 205 del Código Penal, al surfer Federico Llamas, de 27 años, que violó la cuarentena en la panamericana y que mantuvo un cruce con periodistas, y a Miguel Ángel Paz, de 40 años, el personal trainer que golpeo salvajemente a un guardia en Vicente López. 

Los dos casos trascendieron en los primeros días de la cuarentena. La infracción que se les imputa, castiga con prisión de seis meses a dos años, a quien “violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.

Para el caso del surfer Federico Llamas, el 24 de marzo fue demorado en la Panamericana circulando en una camioneta con tablas de surf, se le ordenó ir a hacer cuarentena a su casa de Flores, pero se fugó a Ostende.

Y el otro caso es el del personal trainer que el pasado 14 de marzo le dio una paliza a un empleado de seguridad de su edificio de Olivos, que lo denunció por no guardar el aislamiento obligatoria de las personas que como él, que había venido de EEUU, habían llegado de viaje de países de riesgo donde circulaba el coronavirus.

Al tratarse de delitos excarcelables, en ambos casos, el procesamiento no incluye prisión preventiva y el titular del Juzgado Federal 2 de San Isidro ordenó que continúen en libertad aunque deberán informar si cambian de domicilio o si se ausentan por más de 72 horas del mismo.