“Hay muchas empresas que crecen y abren y hay otras (pymes) que son menos competitivas y cierran” afirmó la gobernadora bonaerense hace unos meses en la mesa de Mirtha Legrand para referirse al cierre de miles de pequeñas y medianas empresas afectadas por la crisis económica.

Los datos oficiales chocan con los argumentos del gobierno para intentar desligarse del impacto de sus medidas económicas. Según informó CAME, la producción industrial de las pymes cayó un 8.8 por ciento interanual en enero y se trata del noveno mes consecutivo que se registran bajas en el sector.

“El descenso en la demanda interna fue muy fuerte y las exportaciones no repuntan por lo que no ayudan a compensar la debilidad del mercado interno”, subrayaron desde el organismo.

Acorde al relevamiento, los rubros más afectados fueron “Material de Transporte” (-17,7 por ciento); Productos de Madera y muebles (-16.5); “Calzado y marroquinería” (-15,5), “Productos eléctrico-mecánicos, informática y manufacturas varias” (-14), “Productos minerales no metálicos” (-13,3), “Productos de caucho y plástico” (-10,6), “Productos de metal, maquinaria y equipo” (-8,9), “Productos textiles y prendas de vestir” (-8,4), “Productos químicos” (-6,0), “Papel, cartón, edición e impresión” (-5,9), y “Alimentos y Bebidas” (-1,2 por ciento).

Además, el uso de la capacidad instalada en las pymes bajó de manera considerable en enero, a un 52 por ciento desde el 58 en diciembre, un fiel reflejo de la paralización generalizada en la actividad económica. Además del derrumbe del consumo interno, del cual dependen la mayoría de las Pymes, aquellas que exportan tampoco tuvieron un repunto debido a las restricciones de compras de países del exterior.