La propia ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, confirmó que la Ciudad más rica del país no tiene presupuesto para comprar alcohol en gel, lavandina, mascarillas y productos de higiene para repartir en las escuelas públicas. Mientras, las autoridades porteñas siguen exigiendo clases presenciales. Insólito. 

Además, aclararon que cada directora deberá reclamar por esos insumos al ministerio de Educación nacional. ¿No era autónoma la CABA para cuestiones educativas y sanitarias? Parece que no. 

Mientras tanto, los casos se multiplican en Ciudad de Buenos Aires y emerge otro problema que denunciaron miles de familias: esto es, el frío que empiezan a sufrir las/os estudiantes porque el protocolo contra el COVID obliga a las instituciones a tener todas las ventanas abiertas. ¿Así pasarán el invierno? ¿Con frío y sin insumos básicos?