Con la reanudación de las obras del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), en el tramo que pasa por Salta, paralizadas desde 2015, volvió al ruedo el tema del saqueo de kilómetros de tubos de gas en el norte provincial, una causa que se encuentra presente en sede judicial y puede impactar fuerte en un municipio del Gran Buenos Aires. 

Según pudo determinar la Justicia de aquella provincia, los caños robados se comercializaban con sus números de serie limados en tres predios de la provincia de Buenos Aires. Uno de los cuales es propiedad de empresarios de Quilmes vinculados al ex intendente y actual candidato a diputado provincial Martiniano Molina, y a su mano derecha y aspirante a concejal en estas elecciones, Ignacio Chiodo.

El predio en cuestión está ubicado a metros de la bajada de calle Iriarte de la Autopista Buenos Aires-La Plata y es propiedad de José y Matías Rossi (padre e hijo), quienes figuran como titulares de las firmas Comarfil y Presol, ambas dueñas de varios inmuebles en Quilmes y Berazategui. Ese predio, durante la gestión de Martiniano Molina como intendente de Quilmes, funcionó como playa de acarreo para vehículos secuestrados.

Actualmente se puede encontrar en el lugar maquinaria vial, camiones y otros elementos de obras. Pero, tal como informó el sitio de noticias Data Diario, "en épocas de Molina y con el actual candidato a concejal Ignacio Chiodo como subsecretario de Asuntos Jurídicos local, fue alquilado por el Municipio de Quilmes. Chiodo era la persona encargada de validar los contratos que la municipalidad suscribía con sus proveedores y hoy figura como abogado defensor de los Rossi".

A pesar del tiempo que le demandaría la campaña electoral y las recorridas junto a Molina, Chiodo se hizo tiempo para defender a sus protegidos y conseguir que transiten el juicio en libertad, a la espera de una sentencia. Por otra parte, en estos meses siguieron obteniendo ingresos por el alquiler de los inmuebles de su propiedad, comenzando por el comando de campaña local de Juntos, ubicado en pleno centro de Quilmes sobre la calle Lavalle, reseñó el portal Infonews. 

Según la acusación, los imputados planearon el saqueo de 35 kilómetros del GNEA, que atraviesa Aguaray y parajes cercanos. En allanamientos realizados en esa zona y en Quilmes se recuperaron cerca de 260 caños. Toda es cantidad de cañería robada para reventa ilegal le había costado al Estado nacional unos US$ 13,5 millones.