Sebastián Romero está detenido desde 2020, cuando lo encontraron en Uruguay escondiéndose de la Justicia argentina por la causa en la que disparó un mortero casero en 2017, durante una protesta contra la reforma previsional. Ahora el activista de izquierda se postula como precandidato a senador por Santa Fe, su provincia natal.

"Hoy cambié un poco mi aspecto. En ese momento fui demonizado por los medios de comunicación hegemónicos como 'el Gordo del Mortero' y hoy en día ya pongo ese apoyo al servicio de la lucha", contó.

Romero milita en el Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU) y con esa fuerza política piensa presentarse por Santa Fe en las elecciones abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) a celebrarse en septiembre.

"Todavía no estoy condenado, estoy en proceso, no hay fecha de juicio y estoy hace más de un año con prisión domiciliaria en Buenos Aires. Se me acusa de 'intimidación pública' y 'atentado a la autoridad con arma'. Sin embargo quedó demostrado que no era un arma lo que tenía en la mano. Está muy lejos de poder demostrarse de lo que se me está acusando", aclaró Romero acerca de su situación procesal.

El activista y militante de izquierda fue protagonista de una de las fotos más llamativas de aquella jornada de diciembre de 2017, cuando manifestantes de distintos sectores políticos rechazaron la reforma previsional que impulsaba el gobierno de Mauricio Macri.

Como él, otros manifestantes quedaron "escrachados" en la protesta, unas 160 personas fueron detenidas y muchos quedaron lesionados por acción de la Policía de la Ciudad.

"Incluso están los compañeros Daniel Ruiz y César Aracasi (PO), quienes llevan más de un año enjuiciados y por más que hayan dado testimonio de lo que se nos está acusando aún no pudieron demostrar nada", agregó Romero.

Ruiz también se presentará como precandidato para las PASO en una lista del PSTU, pero por su provincia, Chubut. "En la actualidad soy el único candidato preso político", aclaró Romero.

"Cambió el gobierno, cambió el discurso pero en la práctica sigue pasando lo mismo, teniendo en cuenta los planes de ajuste para la clase trabajadora. Siguen pagándole al FMI esa deuda usurera que hace que nuestro país se endeude cada vez más", protestó el militante antes conocido como "el gordo del mortero".

El famoso mortero, explicó Romero, era "una pirotecnia de venta libre que lo único que hace es ruido". Eso le valió que el Gobierno de Macri ofreciera un millón de pesos como recompensa por información sobre su paradero.

"Hoy sigo preso bajo el gobierno de Alberto Fernández, lo que demuestra la agudización y la criminalización de la protesta. Todos siguen defendiendo los intereses de una minoría y no a la gente, a la vida, a pelear contra el hambre y por darle trabajo y una mejor salud a la gente", aseguró.

Con las PASO cada vez más cerca, Romero resumió su discurso: "Mi candidatura no solo está al servicio de poder sumar una banca en el Senado sino para seguir acompañando en las calles a los miles de trabajadores que piden vivienda, salud, trabajo y educación".

Fuente: Minuto Uno