Empieza a caerse una farsa. Un dictamen del fiscal Jorge Di Lello pone en crisis la causa de los cuadernos y la prueba fundamental de la investigación que llevaron adelante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli: el testimonio de los arrepentidos. Se trata de una causa plagada de irregularidades. Esta semana, habrían aparecido los famosos cuadernos del chofer Centeno, quien había asegurado - bajo juramento - que los había quemado. 

El fiscal con competencia electoral, que interviene en una causa desprendida de la de los cuadernos, pidió el sobreseimiento de dirigentes de La Cámpora, entre otros, en una investigación por supuestos aportes irregulares para la campaña kirchnerista.

La causa se inició a partir del testimonio como "arrepentido" del ex secretario de Obras Públicas José López, quien sostuvo que una parte del presunto dinero recaudado ilegalmente habría sido entregado a los jefes de La Cámpora para la campaña. Los involucrados en esta acusación ya habían sido sobreseídos de la causa por asociación ilícita, pero la investigación en el fuero electoral continúa, reseñó La Política Online. 

Lo novedoso del dictamen de Di Lello es que por primera vez ya no los imputados si no un integrante de la Justicia cuestiona seriamente la investigación de Bonadio y Stornelli, y le apunta a lo que desde hace tiempo en Comodoro Py se considera por lo bajo como el punto más critico de la causa: el testimonio de los arrepentidos.

El fiscal consideró que el testimonio de López no es válido como prueba porque no se cumplió con el requisito previsto en la Ley del Arrepentido de registrar de manera audiovisual las declaraciones. La norma establece que los testimonios deben filmarse para garantizar su evaluación posterior. Bonadio y Stornelli consideraron que alcanza con las actas de la declaraciones.