Desesperados, Clarín y la diputada Elisa Carrió salieron a intentar defender al fiscal Carlos Stornelli, de la grave denuncia en su contra por extorsión. Lo hicieron de manera llamativa: en vez de defenderlo directamente, buscan dar cuenta de una supuesta conspiración para perjudicarlo. 

Según Carrió y el multimedios, lo que pasó fue lo siguiente: la denuncia contra el fiscal fue orquestada por ex funcionarios kirchneristas presos. Sí, leíste bien. ¡Lo hicieron desde la misma cárcel! Según ellos, hicieron que Marcelo D’Alessio contactara al empresario Pedro Etchebest para pedirle coimas en nombre de Stornelli; luego D’Alessio viajó a Etchebest a Pinamar y ngoció el monto de su “atención” con el fiscal. Por último, D’Alessio se reunió (en dos oportunidades) con Stornelli en el balneario CR. Todo ello, con anuencia de los ex funcionarios K. Insólito. 

Lo que siguen sin explicar es lo obvio: ¿Cuál es la relación de Stornelli con D'Alessio? ¿Por qué D'Alessio era celebrado por Clarín y por la gran mayoría de medios opositores? ¿Por qué Stornelli se reunió dos veces, en encuentros muy extensos, con D'Alessio? ¿Por qué el fiscal mantenía tantos diálogos vía chat con el hombre al que "prácticamente no conocía"?

Hasta el momento, la realidad va a contramano de Clarín, Carrió y de sus intentos por proteger a su fiscal preferido. Está confirmado que D'Alessio le pidió plata a un empresario. Así está documentado y así lo reconoció el propio D'Alessio. Además, está demostrado que D'Alessio conoce a Stornelli y no ocasionalmente como dijeron ambos. Por último, está certificado que tanto el abogado como el fiscal mintieron sobre su relación. ¿Por qué?