El Banco Central dispuso tasas altísimas, impagables en cualquier país del mundo, para frenar al dólar. El método: otorgó ganancias fenomenales en pesos a los inversores, mientras atrasó la moneda norteamericana. Lo que se conoce como bicicleta financiera. 

Sin embargo, esas tasas impactan sobre la economía local, ya que ningún empresario puede tomar préstamos con esas cifras. Ahora, el Central decidió bajar unos puntos las tasas lo que logró el efecto casi obvio. Los inversores corrieron a comprar dólares, lo que disparó su valor en más de 1 peso. Cerró a $ 38,44. ¿Final de la paz cambiaria?

Hace unas semanas, Primereando Las Noticias advirtió que el gobierno se enfrenta a una encrucijada de difícil resolución. Si quiere lograr paz cambiaria a través de las altas tasas, la situación será insostenible para la actividad local, en recesión hace meses. Si baja las tasas, los inversores buscarán trasladarse al dólar, con su impacto sobre el peso de la divisa norteamerica y sobre la inflación. De fondo, está el modelo económico macrista, basado básicamente en el fenomenal endeudamiento externo.