A días de que la ex gobernadora María Eugenia Vidal dejara el gobierno, casi un total de 10 mil presos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) comenzaron una huelga de hambre en reclamo de mejoras en las condiciones de alojamiento y reformas judiciales para favorecer su situación procesal.

Este viernes, luego de la primera reunión del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, en la Mesa Interinstitucional de Diálogo que convocó el gobierno provincial para buscar una solución “a la grave crisis humanitaria” que se vive en las cárceles bonaerenses, se anunció el freno de la huelga de hambre. 

Por su parte, el gobernador Axel Kicillof informó la noticia en redes. "Las cárceles bonaerenses se encuentran en una situación crítica y por eso decidimos avanzar desde el primer día de gestión en políticas que reviertan la crisis humanitaria que atraviesan. Hoy se levantó la huelga de hambre en los penales de la Provincia", publicó el gobernador. 

La medida de fuerza se inició en los penales de la provincia de Buenos Aires y se replicó en unidades provinciales con adhesión de algunas federales. Hoy, el número de personas en huelga asciende a 23.000.