La Oficina Anticorrupción (OA) renunció a ser querellante en las causas Los Sauces y Hotesur, y de esta manera se termina una era de persecuciones a opositores políticos, como ocurriera durante el gobierno de Mauricio Macri. 

“El titular de este organismo ha decidido desistir del rol de querellante en la presente causa. Por lo tanto, se solicita a vuestras excelencias que se aparte a esta Oficina Anticorrupción de tal carácter, oportunamente asumido”, dicen dos escritos que se presentaron, uno en la causa Los Sauces y otro en la causa Hotesur, ante el TOF 5.

Entre 2016 y 2019, Laura Alonso utilizó la OA para llevar adelante causas contra rivales políticos del gobierno de Macri, en el que militaba, como reconoció más de una vez. De hecho, la OA no realizó ninguna investigación contra el macrismo. Alonso llegó a ese lugar sin tener el título de abogado habilitante, como exige el cargo. Todo vale...

 “La Oficina Anticorrupción nunca debió ser querellante en esos casos por tratarse de delitos de lavado de activos, materia específica de la Unidad de Información Financiera”, aseguró el prestigioso jurista Felix Crous, ahora a cargo de la OA. 

“El Estado ya tiene un representante en los juicios, que es el fiscal. La querella está pensada para los particulares damnificados institucionales o personales. Y hay casos en los que hay hasta cuatro entidades estatales frente al abogado defensor. Eso viola la libertad de armas”, insistió Crous en diálogo con diferentes medios.