En Brasil todo es delirante. Desde marzo, la pandemia se extendió rápidamente y ya hay 100 mil infectados y 10 mil muertos (casi 1000 por día en la última semana). Sin embargo, a Jair Bolsonaro, presidente de ultraderecha, sólo le importa levantar la cuarentena que rige en muchos estados federales.  

Ahora, el presidente alienta a sus seguidores más radicalizados, quienes amenazan con tomar la Corte Suprema y el Congreso si no se levanta la cuarentena en todo el país. 

Mientras, el líder brasileño, que fue referencia de la derecha argentina durante un tiempo, se muestra entre la gente y sigue diciendo que todo es una "conspiración". 

En los últimos días, la situación en el país vecino empeoró notablemente, cuando se disparó el número de contagiados, a raíz de 10 mil por día (en Argentina, no superan los 200), con casi 1000 muertes cada 24 horas. Todo indica que la situación empeorará notablemente en las próximas semanas. Brasil ya cuenta con 10 mil muertes oficiales (hay dudas sobre las estadísticas públicas al respecto).