Radicado en Uruguay desde hace cinco años pero con bienes en la Argentina, el empresario agropecuario "zar" de la soja, Gustavo Grobocopatel, aseguró que pagará el "impuesto a la riqueza" aprobado en el Congreso y que no presentará quejas ante la Justicia, pero protestó por la medida y, en una especie de argumento corporativo, aseguró que algunas de las 12 mil personas más ricas del país que son alcanzadas por la norma deberán "vender sus casas" para pagar el Aporte Solidario Extraordinario.

"La forma de cálculo que hay muchas veces obliga a que tengas que vender parte de tus activos para pagar el impuesto. Es decir, 'yo para pagar el impuesto tengo que vender mi casa' para decírtelo en términos...Para eso no se hicieron los impuestos. Hay gente que para pagar los impuestos tiene que vender sus activos", explicó el empresario.

El lunes, la Justicia ordenó a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) no cobrarle el aporte solidario a Alejandro Scannapieco, ejecutivo de Globant, pero hoy, en Córdoba, hizo lo contrario: le dio un revés al empresario José Luis Prado Ladrizábal, que presentó un amparo con el mismo objetivo pero fue rechazado. 

Grobocopatel, que hasta 2016 fue pareja de la periodista militante macrista Cristina Pérez, aseguró que no apelará el proyecto y que pagará el impuesto, aunque consideró que ese aporte extraordinario "no resolverá" los problemas de fondo.

“Tengo bienes en el país por los cuales tengo que pagar, y voy a pagar, eso no me preocupa”, pero aclaró que el impuesto “es bastante significativo por la fórmula de cálculo que hay, porque muchas veces te obliga a vender parte de tus activos para pagar el impuesto”.

Y agregó: “Sí me preocupa que en lugar de sacar dinero de esta manera, que no me parece mal si está dentro de un contexto donde uno confía, es que tenemos que atraer al capital que está debajo del colchón o fuera del país para que vuelva a la inversión y el desarrollo”.

El empresario habló de cierta "decepción" con el Gobierno: "En general todos estamos decepcionados de cómo le va a la Argentina y de cómo nos va a nosotros. Teníamos una expectativa mucho mayor para nuestro país. Argentina tiene 50 ó 40 por ciento de pobres, todos queremos algo mejor".

Esa fue una de las explicaciones por las cuales se fue a vivir a Uruguay cuando gobernaba Macri, tal como lo hizo poco tiempo atrás el CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín -militante formal de Juntos por el Cambio-, ya en tiempos de Alberto Fernández.

"El último año, a raíz de la pandemia, así como ha habido mucha gente que se fue a vivir a Mercedes, Pilar o el interior, se han venido a vivir a Uruguay. Hay gente que lo ha hecho por distintos motivos, puede ser por motivos políticos, económicos, impositivos o por otro tema de vida, pero poner que todos los que van para un lado son todos iguales no me parece que sea real", analizó sobre los prejuicios en torno a la gente "adinerada" que se radica en el país vecino.

En este sentido, cerró: "Estigmatizar o decir que solo viene un tipo de gente determinada no es la realidad, hay de todo".

Fuente: Política Argentina