No es crisis política si no está Eduardo Duhalde echando nafta al fuego con sus declaraciones siempre incendiarias. Vinculado siempre a una idea de desestabilización y crisis, el ex mandatario aseguró que el momento actual no tienen nada que ver con 2001. "La dirigencia está haciendo un maremoto en una palangana” porque la Argentina no debe más de lo que produce “el problema es que no produce”.

“No veo que esto no tenga solución. En aquel momento (2001) hicimos una mesa de diálogo que incluía a todos los sectores, estaba la industria, la Iglesia. Ahora deberían incluir a los empresarios, que pareciera que son enemigos, cuando no hay empleos sin empresas”, afirmó. 

Para el expresidente “la situación es muy delicada” y agregó, justo él, que “no hay que echar más leña al fuego”. “Están prosiguiendo con lo mismo que han empezando desde hace rato: echarle la culpa a Alberto, incluso a través de los medios cristinistas, para que cambie. Pero él no está de acuerdo”, explicó.

El temor de Duhalde es que la situación se torne violenta porque ahí se va todo de control, “eso nadie lo puede parar”. “Que no pase lo que pasa en Colombia. En cualquier momento puede haber enfrentamientos entre sectores, entre gente con distintas posiciones. Es la antesala de un gran problema”, analizó en diálogo con este medio.

“¿Estamos ante un nuevo 2001?”, preguntó La NACION. “No como con la ferocidad de 2001, porque en ese momento había un solo grito, pero ahora, producto de la pandemia, no está tan unida en un solo reclamo”, precisó. “El cristinismo trata de que el presidente le siga haciendo caso y él no está de acuerdo. Realmente situación muy delicada no echar leña al fuego hay demasiado fuego”, indicó.