La diputada Elisa Carrió fue de campaña a Córdoba a apoyar a los candidatos del macrismo, en principal a Mario Negri. En un viaje a pura controversia le pidió a la gente "que deje de quejarse" y luego celebró la muerte del ex gobernador provincial José de la Sota. 

"Gracias a Dios murió De la Sota", gritó Carrió para sorpresa de los presentes. Luego, pidió perdón en Twitter aunque ya era tarde. El daño estaba hecho. 

Esos dichos generaron una ola de repudio del peronismo y también del radicalismo, que aprovecharon para diferenciarse de Negri. En Córdoba, el PRO y los radicales van separados. 

Ahora, el macrismo provincial ve con terror el impacto de la revolución Carrió sobre el electorado local. Podrían quedar terceros, debajo de la UCR y del PJ. Sería otro nuevo fracaso del oficialismo de cara a las elecciones nacionales.