Todos los días se conocer datos duros de cuál es la "pesada herencia" que recibirá el gobierno entrante por parte de Mauricio Macri: en el terreno de lo social y lo sanitario, una encuesta reveló que, en el conurbano bonaerense y la Ciudad, dos de cada diez familias dejaron de ir al médico por la crisis.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Defensoría del Pueblo bonaerense elaboraron un trabajo en el que se evaluó el impacto de la crisis económica y cómo afecta esa situación a los sectores más vulnerables respecto al acceso a la salud, tanto en el conurbano como en la CABA.

Para ello, se encuestaron y compararon 5.800 casos en 2017 y 2018. De esa indagación surge como uno de los datos más destacados que, de un año a otro, en dos de cada diez hogares se dejó de asistir al médico o dentista debido a problemas económicos.

"Una realidad que se profundizó entre los que se encuentran bajo condiciones de pobreza, ya que la mitad de quienes pertenecen a este grupo dejaron de atenderse por los mismos motivos”, explica el informe.

Además, el texto señala que la situación de privación en atención de la salud debido a problemas económicos se profundiza en el Conurbano norte (29,8%), seguido por los hogares del Conurbano sur (27,6%) y Conurbano norte (21,1%). Sólo uno de cada diez hogares en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debió dejó de ir al médico o dentista debido a esta problemática.

La misma tendencia se observó a la hora de analizar el déficit en el acceso a los medicamentos, ya que dos de cada diez hogares debieron dejar de comprarlos debido a los problemas económicos en el último año. En este ítem, también la mitad de los hogares pobres manifestaron dificultades al comparar lo sucedido en 2017 respecto a 2018.

El estudio a su vez indagó sobre la falta de consulta médica anual durante 2017 y 2018, un fenómeno que se registró en el 28,7% de los encuestados. De este total, los grupos que en su mayoría no accedieron al sistema de salud fueron los varones (36,5%) y los jóvenes de 18 a 34 años (38,9%). En este sentido, la privación del derecho al acceso a la salud se presenta en mayor medida en condiciones de mayor carencia económica y precariedad laboral: el mayor porcentaje se da entre las personas pobres (43,3%) y las personas que pertenecen al estrato trabajador marginal (39,8%).