Ante el aumento de muertes por coronavirus, en Nueva York, Estados Unidos, decidieron cavar fosas comunes para enterrar a las numerosas víctimas. Esa ciudad es la que registra la mayor cantidad de casos, epicentro de los contagios, y ya habían avanzado con morgues móviles para albergar los cuerpos.

Según se informó, las mencionadas fosas fueron cavadas en Hart Island, en el Bronx, donde desde hace más de 150 años sepultan a los neoyorquinos que no pueden permitirse funerales o un lugar en el cementerio.

Hasta el momento, la falta de respuesta del Gobierno estadounidense frente a la pandemia COVID-19, provocó más de 16.000 muertos y la ciudad de Nueva York es la más afectada por la enfermedad ya que se registraron más de 5.000 personas fallecidas. El drama norteamericano se debe en buena medida a la desidia estatal y a un sistema sanitario privatizado. 

En tanto, para intentar frenar la pandemia, el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó la prolongación de las medidas de confinamiento hasta el 29 de abril y sentenció: "Este no es el momento de ser laxos".