Una investigación publicada por Horacio Verbitsky muestra un audio de la vicepresidenta de la Nación entre 2015 y 2019 apretando al titular de la UFI AMIA, Mario Cimadevilla, para que protegiera al exfiscal José Barbaccia quien afrontaba el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA. Así el Ejecutivo suma otra causa sensible en la que intervino sobre el Poder Judicial en tiempos de Macri.

En un tono imperativo, Gabriela Michetti se dirige a Cimadevilla: "Escuchame una cosa. Estoy acá enterándome de que fue muy mal la indagatoria de José, y que los… el tema pasó por vos pero que no estás actuando como nos dijiste. ¿Me podés explicar?".

En las últimas semanas, Cimadevilla volvió a denunciar los aprietes por parte del Gobierno y apuntó especialmente a Germán Garavano. Allí expuso los aprietes contra los abogados de la querella para propiciar la absolución de algunos de los imputados: Barbaccia, el también ex fiscal Eamon Mullen, el ex presidente de la DAIA José Beraja y el comisario Fino Palacios, el primer jefe de la Policía Metropolitana, a quien Macri dijo haber designado por recomendación de las embajadas de Estados Unidos y de Israel.

Pese a ello, Mullen y Barbaccia fueron condenados a dos años de cárcel, en carácter condicional, por no haber cumplido con sus deberes funcionales, un delito menor en la causa por encubrimiento. Beraja y Palacios sí fueron absueltos. En sus últimas declaraciones, Cimadevilla dijo que Garavano invocaba al entonces Presidente como responsable del reclamo de impunidad. El segundo de Garavano en el Ministerio de Justicia, Claudio Avruj, fue el más próximo colaborador de Beraja en la DAIA. El banquero presidía la organización y Avruj era su director ejecutivo. Él fue quien hizo en enlace entre Macri, cuando aún era alcalde porteño, y el primer ministro de Israel Biniamin Netanyahu.

Fuente: Política Argentina