Hace 9 años Cristina Kirchner obtuvo su reelección con el registro más alto desde el regreso de la democracia, alcanzando más del 54.11 por ciento de los votos. En aquel entonces, la ahora vicepresidenta que compartía fórmula con Amado Boudou, había ampliado su marca de las primarias de agosto de ese mismo año – donde había alcanzado un 50.24% - y logró superar la elección de Raúl Alfonsín en 1983 (51.75 %). De esta forma, Cristina se hizo un lugar entre los principales registros históricos de Juan Domingo Perón, tres veces presidente de la Argentina.

A su vez, vale recordar la brecha de más de 37 puntos que le sacó el Frente Para la Victoria a su principal fuerza perseguidora, que estaba comandada por el exgobernador de Santa Fe y candidato por el Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, con el 16,9 por ciento de los votos.

Más atrás, en el tercer lugar, se ubicó el radical Ricardo Alfonsín, del sello Unión para el Desarrollo Social, con el 11,15 por ciento.

La reelección de Cristina significó además un tercer mandato consecutivo para el Frente Para la Victoria que ya no contaba con el ex presidente Néstor Carlos Kirchner, quien falleció el 27 de octubre de 2010.

A su vez, la aplastante victoria de Cristina significó para el oficialismo asegurarse la administración de 20 de las 24 provincias. En esa ocasión logró ocho de los nueve distritos que elegían gobernador, entre los que sobresalen el de Daniel Scioli en Buenos Aires –sacó poco más del 55 por ciento de los votos– y el de Francisco Pérez, quien superó al radical Roberto Raúl Iglesias en Mendoza.

"Por comprensión histórica por voluntad popular y por decisión política cuenten conmigo para seguir profundizando un proyecto de país que ayude a mejorar la vida de los 40 millones de argentinos. Para eso nos necesitamos unidos, que no significa pegoteados, que no significa que no debatamos, pero también significa reconocer que cuando una sociedad se expresa y decide en elecciones libres populares y democráticas adoptar una decisión tiene que ser respetada", señaló Cristina en aquella oportunidad. 

En el resto del escenario nacional la oposición se quedó con la Ciudad de Buenos Aires, (donde se impuso la candidatura de la Presidenta) que confirmó a Mauricio Macri como Jefe Porteño, y con Santa Fe, San Luis y Corrientes que continuaron con signo opositor.

Por último, el voto en blanco llegó al 3,03 por ciento y logró superar incluso el caudal de votos de Altamira (2.30%) y Carrió (1.82%), mientras que los nulos fueron el 0,92 y los recurridos e impugnados el 0,11 por ciento.