Mientras se conocen avances en varias partes del mundo respecto a posibles vacunas y tratamientos con drogas usadas para otras enfermedades, un grupo de científicos alemanes consiguió un prometedor logro que podría detener la multiplicación del coronavirus mediante un tratamiento que ya fue probado en células humanas y que sería fácil de administrar.

La investigación fue difundida a partir de un comunicado de la Universidad de Lübeck, fue reproducido además por la revista Science titulado "La estructura cristalina de la proteasa principal del SARS-CoV-2 proporciona una base para el diseño de inhibidores mejorados de α-cetoamida".

En concreto, el grupo de científicos encabezado por Rolf Hilgenfeld descubrió cómo es la enzima principal del coronavirus del Covid-19 y obtuvo un compuesto para inhibirla. Se pudo ensayar ese compuesto en células pulmonares humanas y en ratones, donde se comprobó que no es tóxico y que se puede administrar directamente a los pulmones por inhalación.

Así, los investigadores tienen previsto desarrollar un fármaco a partir de estos resultados, pero advierten que no llegará a tiempo para contener la epidemia actual de Covid-19. 

El equipo técnico está actuando sobre la principal proteasa del virus, llamada 3CLpro. De conseguir efectivamente aislarla y atacarla, se podrá impedir que esa enzima copie su genoma y se multiplique, algo en lo que los alemanes parecen encaminados. “Si conseguimos inhibir [esta] proteasa, podremos detener la replicación viral", indicó Hilgenfeld en un comunicado.

“Este inhibidor se derivó de otro previamente diseñado pero con el enlace amida P3-P2 incorporado en un anillo de piridona para mejorar la vida media del compuesto en plasma”, señalaron los autores del artículo publicado en la revista de divulgación. “Con base en la estructura, desarrollamos el compuesto principal en un potente inhibidor del SARS-CoV-2 Mpro”, explicaron.

Una vez encontrado el gen que los laboratoristas estaban buscando, procedieron a introducirlo en un cultivo para multiplicar la enzima. De esta forma, pudieron saber cómo era su estructura tridimensional. A partir de ella han logrado modificar un compuesto desarrollado antes contra otros tipos de coronavirus para que se adapte a la enzima del COVID-19. El nuevo compuesto, identificado por el equipo como 13b, ha sido sintetizado por Diazong Lin en China. El científico es un discípulo de Hilgenfeld, con quien trabajó para este desarrollo de manera remota.

Tras estos resultados, los investigadores tienen previsto asociarse a una compañía farmacéutica para desarrollar un medicamento que pueda llegar a los pacientes. A diferencia de los tratamientos farmacológicos que se han empezado a ensayar en pacientes con Covid-19, como los anunciados por Donald Trump, basados en medicamentos ya aprobados para otras enfermedades y cuya seguridad ya ha sido evaluada, un fármaco basado en el compuesto 13b deberá demostrar que es seguro además de eficaz. Por lo tanto, hará falta más tiempo para hacer los ensayos clínicos necesarios y que pueda ser aprobado.

Fuente: Política Argentina