Como era de esperar, se cayó la sesión que impulsó Cambiemos para proponer el insólito desafuero a la senadora Cristina Fernández de Kirchner. El macrismo quiere sacar del Parlamento a la principal dirigente opositora del país. 

El oficialismo necesitaba 37 votos para logra el quórum y luego una mayoría de 2/3 para votar el desafuero. Números imposibles para el macrismo. Sin embargo, Cambiemos avanzó con el tema para proponer una agenda diferentes en los medios de comunicación aliados a Casa Rosada. El objetivo: que por un rato no se hable de tarifazos, acuerdo con el FMI, suba de la inflación, crecimiento de la pobreza y el desempleo. 

"Convocar a una reunión parlamentaria para discutir si un plazo es de días hábiles o no es una estupidez al lado de las cosas que atraviesa el país”, describió el senador Miguel Pichetto. “Nunca hubo sesión de hoy. Perdieron la votación el otro día y se enojaron. Pretenden generar un clima cuando la gente está preocupada por las tarifas y por cómo llega a fin de mes. Es poco serio”, agregó su colega Fuentes. 

El pedido es insostenible: Cristina no sólo no tiene condena firme en la causa, sino que ya no quedan detenidos en esa investigación el acuerdo que Argentina firmó con Irán a través del Congreso. Además, el juez macrista Claudio Bonadio ya terminó la etapa de instrucción de la causa, con lo cual no queda claro qué investigación podría obstaculizar CFK. Un disparate que solo vale como show para tapar la difícil realidad que viven millones de argentinos.