El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no hace nada ante el avance de la segunda ola por coronavirus que ya puso al sistema sanitario porteño al borde del colapso. Por lo bajo, todos sus funcionarios reconocen la situación crítica pero no hacen nada. ¿Por qué?

El problema es la interna del PRO que está muy caliente y faltan pocos meses para la elección. Además, la presidenta del partido, Patricia Bullrich, corre por derecha a cualquiera que pretenda tomar alguna medida contra el COVID. Su discurso tiene llegada entre el núcleo duro de la base electoral amarilla. 

Faltando pocos meses para las PASO, Larreta está atrapado entre la situación real, absolutamente desbordada, y su partido, que actúa como si nada pasara. Además, Bullrich amaga con jugar en las internas de Juntos por el Cambio contra el candidato de Larreta. Hoy, las encuestas la muestran como clara ganadora. 

Por eso, desde el sector del jefe comunal no descartan convencer a María Eugenia Vidal para que sea la candidata del espacio en Ciudad. Ella es la única que puede vencer a Bullrich o forzar la unidad de todo el frente de derecha que reúne a macristas y radicales. Mientras tanto, CABA muestra las peores cifras en lo que hace a contagios y muertes diarias. Pero esas historias no parecen importar...