Se cae otra operación mediática y judicial contra el kirchnerismo. Esta vez, contra un programa de avanzada como el Qunita, destinado a familias de pocos recursos económicos. De forma insólita, el macrismo avanzó contra ese plan y muchos kits terminaron abandonados en depósitos.

En 2016, en plena persecución judicial contra funcionarios kirchneristas, el juez macrista Claudio Bonadio avanzó con una causa por supuestos sobreprecios, a partir de una denuncia de Graciela Ocaña. 

Ahora, una pericia de la justicia demolió a la diputada de Juntos por el Cambio, que para argumentar sobre supuestos sobreprecios en el kit del Plan Qunita lo comparó con otras cunas. Sin embargo, los peritos advirtieron: “La distancia entre los barrotes de esta cuna es peligrosa para un bebé”; “los materiales no cumplen con lo solicitado”; “el kit de la licenciada Ocaña no contempla todos los ítems requeridos en la licitación”. Otro papelón 

De hecho --dice la pericia-- faltan 14 de los 42 elementos del kit que se entregó a las madres. Desde el punto de vista del precio, los peritos señalaron que no se puede establecer un precio que sirva como referencia porque el kit no existía en el mercado.

Sin embargo, la Sindicatura General de la Nación estableció un precio indicativo de 7.479 pesos, cerca de los 7.850 a los que licitó y dentro del 10 por ciento de margen que permiten las normas. Lamentablemente, la operación perjudicó a los más pobres, que se quedaron con un kit de asistencia para sus hijos recién nacidos.