Según una investigación estadística publicada por la prestigiosa Revista Científica Nature el cierre de instituciones educativas está en segundo lugar, con 73% de contribución, a la reducción de R, es decir, el número que indica a cuánta gente puede contagiar una persona infectada por SARS-CoV-2.

El estudio se realizó en 79 territorios y luego fue validado con datos externos de 226 países, tenía por objetivo realizar un ranking de la efectividad de las medidas de intervenciones no farmacéuticas (NPI) utilizadas por los gobiernos para frenar la propagación del virus. Insólitamente, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta se empecina en no querer atender toda la evidencia científica que indica que es necesario suspender clases presenciales ante la avalancha de contagios en el AMBA. 

"Se analizaron más de seis mil medidas implementadas entre las que se encuentran las restricciones de viaje, el distanciamiento social, medidas de protección personal, autoaislamiento, cierre de escuelas y prohibición de eventos públicos, entre otros", indicaron desde la publicación. 

El estudio llegó a la conclusión de que es necesaria una combinación adecuada de NPI para frenar la propagación del virus: “Las medidas menos disruptivas y costosas pueden ser tan efectivas como las más intrusivas y drásticas (por ejemplo, un bloqueo nacional)”, pero que siempre depende tanto del contexto local como del momento de su adopción.

Mientras, Capital y Gran Buenos Aires siguen con récord de contagios que impactan sobre el sistema sanitario, ya al borde del colapso. Sin embargo, a Larreta solo parece interesarle las encuestas y el oportunismo político de cara a las próximas elecciones. ¿Vale todo por un voto?