En los últimos días las redes y los medios informaron varios hechos de discriminación contra muchos profesionales de la salud que trabajan día a día en la prevención contra el Coronavirus. En todos los casos recibieron mensajes desagradables y ataques de sus vecinos. Pero en las ultimas horas, una historia totalmente opuesta se viralizó en las redes sociales.

En Bahía Blanca, una mujer decidió no cobrarle dos meses de renta a su inquilina al descubrir que es enfermera y se encuentra trabajando en medio de la pandemia del coronavirus.

Se trata de Mayra Berón, una enfermera de 32 años que trabaja en la terapia pediátrica del Hospital Municipal Leónidas Lucero de esta ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires y alquila un departamento en la zona céntrica.

"Porque no solo hay que publicar cosas desagradables. Mercedes es la dueña del departamento que alquilo en Bahía Blanca. Mechita Fonseca hoy tuvo este gesto conmigo sabiendo que soy enfermera. ¡Gracias por tan lindo regalo para conmigo y ojalá existan más personas como ella! Hoy no nos llevamos nada al cajón. Más que lindos gestos como estos", escribió en su cuenta de Facebook.

Beron también compartió una captura de pantalla del diálogo por WhatsApp que mantuvo con la propietaria.

Una propietaria descubrió que su inquilina es médica y decidió no cobrarle alquiler por dos meses

“Hay gente linda aún. También están los que nos tratan mal en la calle porque piensan que los vamos a contagiar", le comenta la joven, a lo que la mujer su duda en retribuirle su trabajo. "En agradecimiento a lo que hacés, no me pagues el alquiler dos meses", le señala.

En un primer momento, Beron se rehusó a aceptarlo. "No importa. Es mi colaboración por todo lo que hacés. ¡De verdad!", le replicó la propietaria.

Finalmente, la enfermera terminó por acceder a la muestra de gratitud. “La verdad que es un mimo y sos una gran persona. Gracias de corazón", cierra el emotivo diálogo.

"No me esperaba un gesto de alguien solamente por mi profesión, porque consideramos que es nuestro trabajo y no queda otra más que estar en la trinchera", dijo a Télam la enfermera, quien desde hace dos años trabajaba en el hospital Municipal.

"Esta señora nunca me vio en su vida, no me conoce, confió en mí porque yo le alquilé por medio de su cuñado que es amigo mío", agregó la enfermera sobe el gesto de Fonseca.

Por último, Mayra destacó: “Pese a nuestra amargura, hay personas que hacen lindo el pequeño mundo en el que vivimos. Hay dolores y hay cosas por la que valen la pena levantarse todos los días e ir a trabajar”.