La polémica en torno al ritmo y criterio de vacunación en la Ciudad de Buenos Aires continúa escalando. Tras el fallecimiento de dos médicos por coronavirus, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que en el distrito porteño "hay vacunas para las prepagas, pero no para el personal de salud".

"La Ciudad recibió 216 mil dosis, pero solamente aplicó 106 mil; con el agravante de que el 27 por ciento de los trabajadores de la Salud no fue inmunizado", explicó el coordinador de Salud de ATE, Rodolfo Arrechea.

El fallecimiento de María Rosa Fullone, médica del Hospital Fernández que se negó, según la cartera sanitaria, a recibir la Sputnik V en una primera instancia, y de Carlos Sereday, jefe de Cirugía Plástica del Hospital Municipal de Quemados, ubicó a las autoridades porteñas nuevamente en el centro de las críticas. Desde el sindicato remarcaron que el gobierno de Rodríguez Larreta "no promovió la vacunación" y además avanzó en un proceso de "privatización" de las dosis.

“En ningún momento alentó la vacunación, es más, tuvieron un discurso muy resbaladizo”, explicó Arrachea en relación a la posición ambivalente del ministro de Salud porteño, Fernán Quirós. 

Asimismo, resaltó que "priorizaron a los afiliados de siete prepagas para que les den la vacuna sin respetar las disposiciones del Ministerio de Salud de la Nación", mientras que uno de cada cuatro trabajadores de la Salud aún no recibió la primera dosis. 

"El discurso de la Ciudad siempre fue de mayor apertura y nosotros tuvimos 19 enfermeros, camilleros, un administrativo y siete médicos que perdieron la vida. No queremos salir a trabajar para perder la vida", concluyó Arrechea. 

Además, los trabajadores aseguran que muchos hospitales continúan con faltantes de material de protección sanitaria y denuncian fallas en la infraestructura hospitalaria y falta de personal.

Fuente: Página 12