En Ciudad Autónoma de Buenos Aires vale todo. Ya sin ningún tipo de control, los casos por coronavirus no paran de crecer y en unos pocos días se incrementaron un 100%. Mientras, el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, mira para el costado y ya advirtió que no acatará las restricciones para evitar la circulación por la noche. 

Ocurre que la gestión de Alberto Fernández está negociando un posible "toque de queda sanitario" en todo el país, que debería ser ratificado por cada provincia. Establece que entre las 23 y las 6 no se puede circular. Es una medida similar a la que vienen tomando en todo el mundo. 

Sin embargo, la oposición político aprovechó la situación para cargar contra el gobierno. Todo entra en la grieta. Administraciones como Mendoza y CABA, gestionadas por el macrismo, aseguraron que no acatarán la medida. 

En el caso de la Ciudad, la suba de contagios es impresionante en los últimos 10 días y vuelve a estar en niveles similares a los peores meses del año, como agosto y septiembre. La segunda ola llegó y a nadie parece importarle.