Los resultados de los comicios del último domingo siguen generando internas en el gobierno saliente. Según trascendidos, la relación entre la gobernadora María Eugenia Vidal y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se encuentra en su peor momento y todo indica que no hay retorno. El motivo de la nueva interna en el oficialismo no comenzó ahora, sino que vienen desde hace tiempo, sobre todo cuando la crisis económica impactó de lleno en el conurbano bonaerense y Vidal asomaba como candidata a presidenta.

Los reclamos de Vidal por distintas situaciones de emergencia en la provincia nunca llegaron a buen puerto. Luego, a comienzos de año y cuando muchos especulaban con el "Plan V" para que sea Vidal la candidata de Cambiemos por la Presidencia o al menos que Buenos Aires desdoble el comicio para enfrentar "con boleta corta" al Justicialismo, Peña ordenó echar por tierra la idea.

En concreto, tanto Vidal como el presidente Macri y el jefe porteño Horacio Rodríguez Larreta debían anunciar sus candidaturas y empezar la campaña el mismo día.  Los armadores de María Eugenia masticaron bronca y no tuvieron más alternativa que aceptar.

El domingo 11 de agosto, con el resultado puesto, un dirigente de su mesa chica envió un mensaje a varios periodistas: "Teníamos razón. Se equivocó Marcos". El mensaje era en estricto off the record.

Luego de las PASO, la crisis económica tuvo un nuevo pico, a tal punto que Vidal y Horacio Rodríguez Larreta le pidieron a Macri que lo corra al jefe de gabinete. El presidente, como durante todo su mandato, se negó. La venganza de Peña llegó hace 24 horas cuando se analizaron los nuevos resultados.

Desde sus filas deslizaron que, producto de la mala campaña de Vidal, Macri no llegó al balotaje. Y el argumento lo escuchó con atención el Presidente.  En La Plata, salieron a contradecir el argumento con números propios: "La lista encabezada por María Eugenia y Daniel incrementó para la categoría Presidente de la Nación, estimando resultados escrutados al 100%, 714.238 votos entre las PASO y las elecciones generales", señalaron al medio Perfil. Ante la pregunta sobre los argumentos de Casa Rosada, un funcionario no dudó: "Viene de Marcos esa línea. Sacamos un punto menos que en 2015, pero el peronismo aquella vez tenía dos listas. Ellos no quisieron desdoblar y nunca aceptaron dividir al peronismo". 

También señalan al "ala política" del gobierno, es decir al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien junto con Emilio Monzó quedó relegado a la hora del cierre de listas. “Somos un espacio político heterogéneo, está bien que tengamos diferencias", había dicho Vidal el 10 de octubre. Fue la primera y la útima vez que reconoció la distancia entre ambos.