El premio nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas expresaron su preocupación por el impacto de la crisis sanitaria en la Villa 31 (Barrio Carlos Mugica), donde ya hay casi 100 casos de coronavirus, en un lugar donde viven 50 mil personas. 

"Apelamos a la responsabilidad de los funcionarios públicos, al compromiso de los medios de comunicación y a la conciencia de toda nuestra sociedad, para dimensionar y visibilizar la gravedad de la violación a los Derechos Humanos más esenciales en la Villa 31 de Retiro, donde ningún problema entre su titular y la empresa prestataria pueden justificar estos 9 días sin agua para más de 50 mil personas”, describieron.

Además, Esquivel y Cortiñas subrayaron: “Anteayer, una vecina del sector Bajo Autopista murió de coronavirus. Pero no sólo de coronavirus. Tenía 84 años, mantenía una salud estable y habitaba una enorme comunidad empobrecida, enclavada en la ciudad más rica de la Argentina. Murió por el abandono y la desidia que padecen silenciosamente 350 mil seres humanos hacinados en las peores condiciones de hábitat. No puede ser en democracia. No puede ser en silencio. No puede ser.”

El silencio de la gestión de Horacio Larreta en relación a la grave situación de la Villa 31 es estruendoso. El funcionario no apareció una sola vez desde que los casos aumentaron exponencialmente. Además, el barrio no tiene agua potable hace casi 10 días, lo que es responsabilidad exclusiva del gobierno macrista. 

Los referentes de Derechos Humanos insistieron: “La primera víctima del Barrio Mugica, que podrían ser muchas más de no existir un enfático repudio social y una inmediata reacción estatal, vivía en una habitación de nueve metros cuadrados, su marido de 85 años y su hija, que contrajo el virus; compartiendo un mismo baño con otras 11 personas. No los hisoparon, porque no tenían síntomas", afirmaron en diálogo con La Garganta Poderosa.