Dos efectivos corrieron a un menor de entre 10 y 12 años, acusado de patear la persiana de un local y sacaron el arma reglamentaria en la persecución. Lo retuvieron de forma violenta.

Dos efectivos de la Policía de la ciudad de Buenos Aires protagonizaron un verdadero hecho de violencia institucional. Los policías persiguieron a un chico de entre 10 y 12 años, luego de ser acusado de patear una persiana de un local donde fue echado, y lo retuvieron de forma violenta a pesar de los desesperados pedidos del menor.

Lo peor de la situación se dio cuando, según un testigo del hecho, uno de los oficiales habría desenfundado su arma mientras lo corrían.

La escena ocurrió en el barrio porteño de San Telmo, en el cruce de la avenida San Juan y Perú, luego de que el chico pateara una persiana de un local tras ser echado por una empleada de un comercio que lo acusó de querer robar un artículo.

Según un testigo, uno de los dos policías desenfundó el arma y persiguieron al menor, que tras ser atrapado fue retenido de un brazo ante los pedidos del joven, entre llantos, para que lo soltaran. El episodio quedó registrado por un video filmado por una de las personas que presenció el momento.

"Soltame, no me voy a ir, yo no robé nada", dice el menor llorando, mientras los oficiales lo agarran de los dos brazos. En tanto, el hombre que filma el video discute con los efectivos y le pide que liberen al menor.

"Desenfundaste el arma a un menor", le reclamo a los efectivos el testigo. "Nosotros no sabemos si está armado o no", respondió uno de los oficiales.