Total normalidad. Uruguay avanza muy lentamente en la campaña de vacunación contra el coronavirus, mientras su sistema sanitario está colapsado por el aumento de los contagios. Ahora, el gobierno de Luis Lacalle Pou abrió la inscripción de ciudadanos para vacunarse, con una particularidad: se pueden inscribir desde los 18 años. 

Ese particular criterio no fue replicado en ninguna parte del mundo y tiene que ver con privilegiar a los mayores de 60, los mayores perjudicados por la enfermedad, en términos de fallecimientos. En unas horas se anotaron 500 mil personas para 170 mil cupos. 

De modo sorprendente, entre los bemeficiados estuvo el empresario millonario argentino Marcos Galperín, que vive en Uruguay hace unos meses. Galperín tiene 49 años y mucha suerte, por lo visto... Recibirá la vacuna china CoronaVac, que todavía no pasó la fase III y tiene una efectividad del 50% (la Sputnik es del 97%). 

Vale consignar además que Uruguay tiene una de las poblaciones de edad avanzada más grande del planeta. Representa el 20% del total de uruguayos. Hay casi 700 mil mayores de 60. ¿Por qué no privilegiar a ellos en la primera etapa de vacunación?