De acuerdo con el sondeo, Luiz Inácio Lula da Silva que recuperó los derechos políticos al ser anuladas dos condenas en su contra la semana pasada cuenta con 41% de intención de voto en primera vuelta contra el 36% de Jair Bolsonaro.

La encuesta publicada por  PoderData captó el impacto del discurso de Lula posicionándose como líder de la oposición luego de que fueran anuladas sus condenas en la Operación Lava Jato por el juez de la corte Edson Fachin, decisión que debe ser sometida a votación ante el pleno del tribunal a partir de abril.

En tercer lugar apareció el exjuez y exministro de Justicia Sérgio Moro, con 6%, el laborista Ciro Gomes con 6% y el empresario y conductor de TV GLobo Luciano Huck, con 4%.

En 2018 Lula lideraba las encuestas pero fue inhabilitado por haber sido condenado en dos instancias en la operación Lava Jato, instruida por el juez Moro, acusado de parcialidad ante la corte suprema.

De acuerdo con el sondeo, realizado entre el 15 y 17 de marzo a 3.500 brasileños de todas las regiones, Lula, tomando en cuenta los votos en blanco o los que no saben a quien votar, vencería 41% a 36% a Bolsonaro en balotaje.

En caso de no ser bloqueado por la justicia, sería la séptima participación electoral de Lula luego de haber sido derrotado en 1989, 1994 y 1998 y vencido en 2002 y 2006.

El sondeo muestra cómo la popularidad de Bolsonaro se está evaporando entre sus seguidores, ya que también perdería en una segunda vuelta ante Ciro Gomes y Huck, ganando apenas a Moro y al gobernador paulista, Joao Doria.

El miércoles una encuesta de Datafolha marcó el aumento del rechazo a Bolsonaro: el 56% dice que el ultraderechista no tiene condiciones de liderar al país pero el 50% respondió que está en contra de iniciarle un juicio político, contra el 46% a favor.

La reaparición de Lula ha modificado el escenario electoral brasileño sobre todo porque el líder del PT ha tenido actuación política sobre la adquisición de vacunas, con diálogos con Vladimir Putin y pedidos al presidente chino, Xi Xinping, para que los gobernadores del nordeste, la mayoría aliados, puedan adquirir inmunizaciones contra la pandemia.