Así lo hizo el juez Sergio Moro luego de que la Corte Suprema brasileña rechazara un habeas corpus de la defensa de Lula Da Silva para esperar en libertad mientras concluye el proceso judicial en su contra. El mandatario tiene condena en primera y en segunda instancia, pero todavía falta la de los tribunales superiores. Moro le dio 24 horas para entregarse.

Brasil vive una crisis institucional que ahora suma un nuevo capítulo: la Justicia decidió la detención sin pruebas del principal candidato en las próximas elecciones presidenciales. El propio Moro aceptó en el fallo condenatorio que no había pruebas concretas (solo indicios) que vincularan a Lula con la propiedad que le adjudican como parte de una coima.

Mientras tanto, la defensa del ex mandatario volvió a pedir a la Corte Suprema del país vecino que se expida sobre la cuestión de fondo, es decir, sobre el proceso que puede llevar a Lula tras las rejas. Todos los especialistas destacan que no existen pruebas contundentes para condenar al líder de la oposición.