Brasil es el modelo de buena parte de la oposición y de los grandes medios de comunicación argentinos, que quieren el final de la "cuarentena más larga del mundo". De lo que no se hacen cargo esas voces, es de las consecuencias de ese modelo.

Las cifras de la pandemia de Covid-19 en Brasil son cada día peores. Desde el 19 de mayo, el gigante sudamericano ya ha registrado 10 días con más de 1.000 muertos cada 24 horas. Sin embargo, el balance de este jueves marcó otro triste récord: 1.473 fallecimientos, lo que representa más de una muerte por minuto. 

Por segunda noche consecutiva, el ministerio de Salud brasileño (el tercero desde que comenzó la crisis) demoró la difusión de los datos de la jornada hasta las 22.00 del jueves, una vez que concluyó la transmisión del noticiero nocturno. Fue el tercer día seguido en que se impone un nuevo récord de muertes diarias por coronavirus en el país. Con los nuevos 1.473 fallecidos, Brasil cruzó la marca de 34 mil decesos por Covid-19 y superó a Italia, que fue, en su momento, el epicentro de la pandemia. Así, se convirtió en el tercer país en el ranking de muertos por la enfermedad, solo superado por Estados Unidos (110.329) y Reino Unido (40.261).

No deja de sorprender, entonces, que los medios argentinos hablen cada vez menos del gigante de Sudamérica. Si contaran la realidad, deberían ver cuáles son las consecuencias de una política anticuarentena, que proponen sin fundamento.