La victoria de Juntos en la provincia de Buenos Aires en las PASO, donde la sumatoria de las listas de Diego Santilli y Facundo Manes trepan al 38,22% de los votos frente al 33,49% obtenido por la nómina del Frente de Todos que encabezó Victoria Tolosa Paz, complica los planes del gobernador Axel Kicillof para revertir la mayoría que hoy ostenta la oposición en el Senado bonaerense, con 26 de las 46 bancas en su poder.

En este escenario, si los resultados inesperados para el oficialismo bonaerense, donde perdió en siete de las ocho secciones electorales, se repiten en las elecciones generales del 14 de noviembre, el Senado seguiría en manos de la oposición, mientras que en la Cámara de Diputados el FDT mantendría la mayoría simple, aunque con mayor necesidad de bloques aliados para alcanzar el quorum.  

Por el lado de la Cámara alta, el panorama se torna complejo para el FDT. En la Primera Sección se ponen en juego 8 bancas, de las cuales 5 son de Juntos y 3 del FdT. Con los resultados parciales, la oposición podría mantener los cinco senadores con los que hoy cuenta.

En la Cuarta, el escenario es más alentador para el oficialismo, donde se disputan 7 bancas, 5 de Juntos y 2 del FdT. En el corazón agrícola bonaerense, Juntos perdería un escaño, quedando 4 a 3 en el reparto.

En la Quinta, donde pertenece gran parte de la costa bonaerense, hay 5 bancas en juego. Con estos resultados, el reparto sería igual al 2017, con 3 bancas para Juntos y 2 para el Frente de Todos.

En la Séptima sección, donde el piso mínimo es del 33,3%, de repetirse los números de anoche el oficialismo se quedaría a tres puntos de lograr colar un senador. De esta manera, las 3 bancas en juego sería para Juntos.

De repetirse los números de este domingo en noviembre próximo, el Frente de Todos apenas recuperaría un escaño en la Cuarta Sección. Es decir, quedarían 25 bancas para Juntos y 21 para el FdT, lo que condicionaría tanto a Kicillof como a Verónica Magario, presidenta del Cuerpo, a sentarse a negociar con la oposición para la ocupación de cargos en organismos, la Justicia y en leyes fundamentales para el Ejecutivo.

Por el lado de Diputados, donde el oficialismo actualmente tiene mayoría con 45 bancas y llega al quorum propio junto a bloques aliados, la proyección para las elecciones de noviembre arroja también un panorama distinto para el gobernador Axel Kicillof, que buscaba llegar al quorum propio.    

En la Segunda sección, que aporta 11 diputados, los resultados favorecieron a Juntos (51,33%) que sacó más de 20 puntos de diferencia sobre el Frente de Todos (30,93%), por lo que la oposición se quedaría con 7 de escaños y los restantes 4 para el oficialismo.

En la Tercera, que renueva 18 diputados, el oficialismo logró su única victoria con el 42,65% de los votos frente al 32,52% de Juntos. Con estos números, el FDT cosecharía 10 diputados, Juntos se quedaría con 7 bancas y el Frente de Izquierda mantendría su única banca.   

Mientras que en la Sexta, donde se renuevan 11 diputados, el contundente triunfo de Juntos (52 a 27) implicaría 7 bancas para la oposición y 4 para el oficialismo.

Finalmente, en la Octava sección, Juntos también obtuvo un triunfo clave, con 44% de los votos frente al 33% del oficialismo, y se quedará con cuatro de las seis bancas en juego, mientras al oficialismo le quedarían las restantes dos.

En el número global, Juntos se quedaría con 42 bancas (suma cuatro) y el Frente de Todos con 44 (una menos que en la actualidad). Sin embargo, la suma de los escaños de bloques aliados (3 de Cambio Federal, 1 del Partido Fe y la restante de “17 de noviembre”) le permitirían mantener el ajustado quorum.