La antipatía del jefe del bloque del Frente Renovador en la Cámara de Diputados de la Nación, Darío Giustozzi y de la diputada provincial por el espacio massista Mónica López con el diputado Francisco De Narváez no es noticia. Lo novedoso es que ambos precandidatos a la gobernación habrían tomado la decisión de poner manos a la obra para frenar las aspiraciones políticas del empresario “colorado”.

Por estas horas, Giustozzi y López analizan la posibilidad de bajar una de sus candidaturas para conformar de cara a las PASO una fórmula juntos. Prueba de ellos son los últimos pasos que dieron juntos en el marco de la campaña que desarrollan en la provincia.

El último viernes, el diputado nacional y su par provincial participaron un acto de campaña en el distrito que alberga a Giustozzi, Almirante Brown, donde recibieron los halagos del propio Sergio Massa. Allí conversaron con vecinos y comerciantes de la zona, analizaron el problema de la inseguridad con policías y fiscales e inauguraron el Instituto Municipal Juan Domingo Perón.

Por su parte, bajo la organización del senador provincial José Luis Pallares, uno de los armadores del giustozzismo, el ex intendente de Almirante Brown y López volvieron a mostrarse juntos en la localidad de Lanús en un acto por el Día Internacional de la Mujer. En este caso, participaron de una mesa debate con el “rol de la mujer en la política” como eje central y de un reconocimiento al trabajo de las mujeres del distrito en las áreas de cultura, deporte y salud.

Pero estas no serían las últimas o únicas actividades que desarrollarían en tándem. La estrategia sería en un comienzo recorrer juntos la provincia para luego, más cerca de la fecha de las Primarias, anunciar la noticia de la presentación en conjunto a las PASO. Siempre con la mira puesta en ganarle la interna al Colorado De Narváez, dado que tanto Giustozzi como López ya negaron públicamente cualquier posibilidad de ser segundos del empresario.

Vale recordar los terminantes dichos de Giustozzi: “si me toca competir con De Narváez, si se anima, no hay ningún problema, pero si me piden acompañarlo te digo que no pienso presentarme junto a alguien que no muestra experiencia de gestión”.

Mientras que desde las filas de López tampoco parece hacer dudas al respecto. De hecho, en las últimas horas, su marido, el diputado nacional Alberto Roberti, se despachó por su cuenta de twitter: “el FR y Massa siguen siendo una gran opción para ganar las elecciones, pese a tener infiltrados y submarinos de alta traición como De Narváez”, y luego agregó: “El colorado De Narváez es un traidor serial que se sirve de la voluntad de los compañeros y además les aviso que los va a dormir con la guita”.

Habrá que ver en los próximos meses si la unión Guistozzi-López hace la fuerza y logran imponerse al “Colorado”.