Con reveses desde todos los espacios que le restan posibilidad de anclar su nombre en la boleta del PRO y en la de la UCR, Gustavo Posse decidió salir al cruce. Con una carta que difundió a través de la red social Facebook, cuestionó a los candidatos presidenciales, ratificó su postulación a la Gobernación y dio a entender que competirá con una boleta corta en caso de que no le abran las puertas a las PASO con María Eugenia Vidal.

En su misiva, Posse hizo un último esfuerzo por unir a los candidatos de la oposición “bajo un acuerdo programático” y reiteró que competirá en la Provincia, donde, dijo, “el kirchnerismo está fuerte y no hay que subestimarlo”.

Posse defendió la autonomía de los municipios y prometió “terminar con la boleta sábana” para que “los candidatos a intendente y a gobernador no llamen a votar el mismo día que el presidente, para que se puedan elegir a los mejores”.

“Yo trabajo para ser gobernador, y tener una buena propuesta, trayectoria y la gestión, como carta de presentación en la Provincia”, ratificó.

Con críticas veladas, atacó a Sergio Massa y a Mauricio Macri al asegurar que “le piden el voto a la gente, tienen que saber la importancia y la particularidad de las elecciones en la Provincia de Buenos Aires”.

“Tienen que preocuparse por lograr la fiscalización de cada mesa, porque se engaña al votante si se le pide el voto pero no se está en condiciones de custodiar ese sufragio", aseguró.

Descarto la posibilidad de volver a disputar San Isidro. Quiero ser gobernador de la alternancia en la Argentina”, afirmó.

“Amo ser intendente, amo mi relación con los vecinos, pero preparé a Carlos Castellano y a un equipo para la transición; y trabajo para ser candidato a gobernador. La boleta en San Isidro es Posse gobernador y Castellano intendente. Deciden los vecinos”, remató.