Los casos de violencia en las instituciones hospitalarias de la Provincia de Buenos Aires siguen multiplicándose a pesar de los intentos, de gremios, profesionales, trabajadores de la Salud y gestiones políticas por establecer pautas y acuerdos que terminen con esta problemática de profunda raíz social.

PRIMEREANDO dialogó con el titular del gremio de los profesionales de la Salud (CICOP), Fernando Corsiglia, quien detalló que "la problemática de la violencia contra los trabajadores de la salud preocupa mucho y de hecho se encuentra en el itinerario de temas a tratar en la próxima mesa de negociación paritaria de este año. Vamos a pedir una reunión con el ministro (de Seguridad, Alejandro) Granados, para que se den respuestas por el cumplimiento parcial de las medidas paliativas acordadas".

Claro, los gremios de la Salud vienen exigiendo medidas de fondo a los funcionarios provinciales desde hace años, para terminar con esta problemática.

Corsiglia se manifestó al respecto y consideró que existe "una escalada ascendente de episodios de violencia este año".

De hecho el 11 de febrero pasado los gremios de la salud realizaron una jornada de lucha ante las denuncias de trabajadores y profesionales de “nuevos y reiterados” hechos de violencia en hospitales de la Provincia.

CICOP, en aquel momento, comunicó que los gremios se encontraban en “estado de alerta provincial” por los “sucesivos y simultáneos hechos de violencia” en los hospitales San Juan de Dios de La Plata, Hospital San Martín de La Plata, Hospital de Zárate, Hospital Belgrano de San Martín, Hospital Km 32 de González Catán y Hospital Narcizo López de Lanús.

Cabe destacar que esos hechos son los que se denuncian ante el sindicato, pero existe una inmensa cantidad de situaciones no denunciadas que se multiplican a diario en todas las instituciones de la Provincia.

"La situación social y cultural está en la base, pero también los sistemas actuales de atención hospitalaria, la falta de personal, la falta de insumos y las falencias en infraestructura" se encuentran entre los motivos de la violencia hospitalaria señalados por el dirigente sindical.

Corsiglia destacó que en 2013 se alcanzaron algunos acuerdos parciales en seguridad que incluía, entre otras medidas, las de los botones antipánico. Pero aseguró " fueron medidas parciales, ineficientes y de salida rápida del Gobierno provincial a la problemática de la violencia, porque, en la práctica, sucedía después que los botones no funcionaban, que faltaba personal especializado que supiera usar los sistemas de seguridad". Y agregó que "las medidas de protocolo funcionaron para los medios de comunicación".

En 2014 el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires incorporó al Colegio de Médicos Distrito 1, a la Mesa por Hospitales Libres de Violencia, un organismo creado por esa cartera de la que participan ocho gremios vinculados a la salud, además del ministerio de Seguridad y entidades que nuclean a clínicas y sanatorios. En ese ámbito es donde se toman decisiones consensuadas para reducir los niveles de agresión en los ámbitos sanitarios e intervenir ante los episodios violentos.

“Pusimos en marcha una política de no violencia y trabajamos cada vez más para reducir las agresiones en los ámbitos de la salud; pero es una tarea ardua, que requiere de diálogo, de nuevas tecnología y estrategias para generar un cambio de índole cultural”, expresaba el ministro de salud provincial, Alejandro Collia, al respecto.

De hecho el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires junto con el ministerio de Seguridad, había dispuesto refuerzos en las medidas de seguridad hospitalarias.

En 18 hospitales del Conurbano y ciudades grandes del interior fueron asignados 82 agentes policiales, entre Infantería, Caballería y personal de las policías de cada jurisdicción. Ese personal se sumó a los 268 agentes que realizan tareas adicionales (Polad) en los 78 hospitales públicos de la Provincia.

Esta cantidad de efectivos policiales representó un incremento del 35% en el plantel dedicado al control y prevención de hechos violentos en establecimientos de salud. El refuerzo de personal se complementa con botones antipánico en las guardias de hospitales provinciales y UPAs.

Pero, a pesar de reconocer un avance en las medidas tomadas los últimos años como lo fue la capacitación de cuidadores de hospitales, la prevención policial y la organización de un dispositivo de atención que deje menos expuestos a los profesionales de la salud en relación con los pacientes, Corsiglia consideró que "muchas de estas medidas se cumplen parcialmente y eso se ve en que este año hay una escalada ascendente de hechos de violencia en los hospitales de la provincia".

Ello llevó a que a principios de febrero el Consejo Directivo de CICOP decidiera un paro de 24 horas, ante un hecho en el Hospital "Simplemente Evita" de González Catán.

Así la dirigencia gremial de los trabajadores de la salud solicitan una reunión urgente con los funcionarios provinciales para tratar este tema que sigue necesitando soluciones de fondo.