El Tribunal Oral en lo Criminal 3 de La Matanza condenó hoy a 10 años de prisión al policía bonaerense Diego Torales por la aplicación de torturas al adolescente Luciano Nahuel Arruga, cuatro meses antes de que desapareciera en 2009.

Los jueces por unanimidad encontraron culpable al ex uniformado por ser responsable de "tormentos físicos agravantes" contra el adolescente, de 16 años, en la cocina del entonces destacamento policial de la localidad bonaerense de Lomas del Mirador.

La Fiscalía y la querella habían pedido que Torales fuese condenado a 16 años de prisión, mientras que la defensa planteó la absolución del mismo.

Hace unos días el diputado bonaerense Miguel Funes había pedido una "condena ejemplar" para dar un claro mensaje a la sociedad en este caso.

“La causa de Luciano Arruga ya no le pertenece solo a la familia, sino a muchos hombres y mujeres de esta Nación, el rostro de Luciano ha trascendido, y eso también ha sido producto de la lucha de la familia”, expresó Funes y agregó: “La causa Arruga es un emblema”.