A menos de tres semanas de las Primarias Abiertas, Simultaneas y Obligatorias, la orden del equipo de campaña de la gobernadora, María Eugenia Vidal, y el intendente de la capital provincial, Julio Garro, es clara: retener los votos del núcleo duro del PRO que simpatizan a nivel ideológico con las medidas más conservadoras.

En esa estrategia electoral, se enmarcan los mega operativos que comenzaron ayer en el centro platense para “barrer” de un plumazo la venta callejera que creció exponencialmente durante el gobierno de Macri y Vidal producto de la crisis económica.

Tras la liberación durante esta madrugada de dos militantes del precandidato a intendente del Frente de Todos, Luis Arias, que fueron aprehendidos ayer por filmar el violento desalojo, se sumaron en la jornada de hoy dos nuevas detenciones de vendedores ambulantes que trabajan sobre Diagonal 80 de la capital bonaerense. Antes, las mantas con sus productos fueron decomisados.

El contexto de este conflicto se remonta a un mes atrás, cuando a la mayoría de las vendedoras ambulantes, ubicadas en plaza San Martín, a metros de Gobernación, las desalojaron y le impidieron volver a vender sus ropas y objetos usados que muchas vecen terminan siendo material de “trueque” por familias que salen a sobrevivir a la crisis ecónimica y a la falta oportunidades laborales.

Desde ese momento, cientos de mujeres se topan con un cordón policial que les impide arrojar su manta y hacerse de un ingreso económico que le permita subsistir. Cabe decir que los productos que venden, e incluso intercambian como los trueques del 2001, son ropa, calzado y objetos usados.  

Con el comienzo de la campaña electoral, y con la preocupación de los números negativos que arrojan las encuestas, el gobierno, al igual que con la resolución del servicio militar voluntario a cargo de Patricia Bullrich, intenta no perder sus votantes por la situación económica y apunta a este tipo de medidas conservadoras puedan interpelar a una parte de la sociedad platense, en este caso los comerciantes céntricos, que pueden migrar hacia otras fuerzas por la caída de las ventas, pero están de acuerdo con la persecución a los trabajadores de venta ambulante.