Luego de haber mantenido un bajo perfil durante la pandemia, la ex gobernadora María Eugenia Vidal comenzó hace unas semanas a brindar entrevistas televisivas ante la cercanía de las elecciones legislativas de este año.

En ese marco, la ex mandataria cuestionó las medidas de cuidado del gobierno bonaerense y apuntó contra la suspensión de clases presenciales, iniciativa que demostró ser eficaz a la hora de bajar la circulación, y por lo tanto los contagios.

Respecto a la gestión de la pandemia a cargo de Axel Kicillof, Vidal dijo que en su lugar “hubiera trabajado mucho más con los intendentes, hubiera trabajado más en equipo y no hubiera avalado una cuarentena tan larga”. “Hay más cosas para hacer que solo prohibir e imponer”, agregó.

Además, Vidal afirmó que “si fuese gobernadora habría clases en las primarias y sería lo último que cerraría” porque el cierre de colegios “afecta a los que menos tienen”. “La educación virtual es para los que tienen recursos” detalló.

Hay un dato relevante que Vidal omite en sus declaraciones. En mayo de 2018, tras dos años de recortes en la educación pública, el gobierno de Cambiemos cerró por decreto el programa Conectar Igualdad. En los años anteriores, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se habían entregado más de cinco millones de computadoras a estudiantes de escuelas públicas.

Desde distintos sectores de la comunidad educativa, incluido los trabajadores docentes, han planteado que si el Conectar Igualdad se hubiera continuado, el acceso a la educación virtual estaría actualmente en otras condiciones más favorables en el actual contexto de pandemia.