Una veintena de intendentes radicales electos en municipios bonaerenses y legisladores de ese espacio se reunieron con el presidente del Senado, Daniel Salvador, para debatir la estrategia de la UCR en una nueva coyuntura política atravesada por dos factores: el nuevo de rol opositor de Juntos por El Cambio y la futura asunción del gobierno de Axel Kicillof.

El diagnóstico del radicalismo bonaerense sobre el nuevo escenario político, tras la dura derrota en la provincia de María Eugenia Vidal, se asemeja a la lectura de un sector del PRO, encabezado por el intendente de Vicente López Jorge Macri, que en los últimos días desató la interna con María Eugenia Vidal. “En este espacio ya no hay una gobernadora que nos represente a todos” afirmó hace unos días el primo del presidente en lo que fue un pase de factura a la mandataria por el cierre de listas.

A la salida del encuentro, el designado para hablar con la prensa fue el intendente de General Viamonte, Franco Flexas. “Nuestra relación con el PRO no va a ser la misma que estos cuatro años” sostuvo y anticipó que el reclamo va ser por “una mesa de conducción con mayor horizontalidad dentro de Cambiemos”.

En esa línea, voceros de la UCR bonaerense anticiparon que pedirán mayor protagonismo en la nueva etapa, una situación que les fue esquiva en los cuatro años de gestión. En el ámbito legislativo, el pedido de los radicales al PRO será la conducción de la presidencia del bloque de algunas de las dos Cámaras y en la otra un lugar en el esquema de autoridades.

En Diputados, el radicalismo tendrá 14 integrantes de los 44 que compondrán el bloque de Cambiemos a partir del 10 de diciembre, mientras que en la Cámara alta tendrá 6 senadores de los 25 de la bancada.

La unidad del bloque de Juntos por el Cambio tendrá su prueba de fuego en el debate por el Presupuesto 2020 y la Ley Fiscal que el futuro gobernador, Axel Kicillof, enviará a Legislatura luego del 10 de diciembre. Los intendentes que participaron de la reunión adelantaron que las arcas de varios municipios “están en rojo” y corre peligro el pago de los sueldos y los aguinaldos de empleados estatales.

Esta discusión estará presente a la hora de la negociación por el presupuesto del año que viene. “Vamos a ser una oposición responsable” deslizó un legislador radical sobre la postura con el nuevo gobierno provincial.