"El diez de diciembre ya es tarde”, le dijeron los intendentes a Alberto Fernández. Quienes insisten con esta frase son los intendentes del conurbano bonaerense en donde la pobreza llegó al 39,8%. Por eso Alberto no esperó a asumir para planificar junto a los jefes distritales el Plan Navidad para un diciembre calmo y sin tensión en la calle. “Si el 10 de diciembre asumimos, hasta el 15 vemos con qué contamos o no y el 20 queremos comprar algo, ya llegamos tarde a donde tenemos que llegar”, dijo uno de los intendentes del Conurbano a cargo del operativo en el que trabaja con sus pares y junto con Daniel Arroyo, posible ministro de Desarrollo Social.

Los intendentes buscarán ser el “dique de contención” ante un gobierno nacional que recién asume. Aunque aún no saben si la gestión de Macri y Vidal darán un bono de fin de año a empleados estatales, los intendentes ya se comprometieron con Fernández a implementar la entrega de esta suma entre sus plantas que contienen entre dos mil y 10 mil empleados. El monto dependerá de las arcas de cada municipio, pero le adelantaron a Fernández que harán el mayor esfuerzo (la mayoría está evaluando dar entre $ 10.000 y $ 5.000).

El año pasado, lideró el ránking la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, al otorgar $ 18 mil. Muchos jefes distritales ya cerraron convenios con distintas cadenas de supermercados para entregar cajas navideñas. En el equipo de Fernández esperan a conocer los números de la gestión macrista para saber si podrán dar bolsones para pasar el 24 de diciembre a través de sus ministerios de Desarrollo Social. 

Los 500 mil nuevos pobres que registró el Indec durante el primer semestre del año llevó a los intendentes a hacer un mayor esfuerzo en el refuerzo de comida. A fines de 2015, en La Matanza había 84 comedores, a los dos años 160 y hoy superaron los 200. En Hurlingham, el año pasado ya  había contabilizados 4 mil chicos más que asistían a comedores, hoy a ese número se sumaron dos mil más.

En charlas que mantienen con Arroyo aseguran que, desde los municipios, debieron aumentar entre un 30% y un 50% la compra de comida en el último año. A esto se suma lo entregado por el gobierno nacional y provincial. Los intendentes evalúan ahora cómo atender a los chicos que asisten a los comedores escolares en diciembre. Hablaron con el gobernador electo, Axel Kicillof para evaluar si abrir las escuelas para que puedan comer allí o que tengan la posibilidad de retirar la comida y llevarla a los hogares. En ese caso, también piensan en aumentar las raciones para que pueda comer la familia completa.

Además, los jefes comunales hablan con Federico Achával y Mayra Mendoza (intendentes electos de Pilar y Quilmes). Acordaron reunirse para mostrarle cómo es su metodología de trabajo para la contención social para poder replicarla en sus localidades no bien asuman. También miran con atención a Mar del Plata, la ciudad con el mayor índice de desocupación (13,4%). 

Fuente: Perfil