El presidente de la nación, Mauricio Macri, desató una fuerte polémica que pone una vez más en vilo su relación con Unión Cívica Radical.

Mauricio Macri, calificó de "guerra" sucia" a la dictadura cívico - militar de 1976 y trató de "desquiciada" a la referente de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

Por su parte, el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y aliado de Macri en la alianza "Cambiemos", Ricardo Alfonsín, decidió cuestionar con dureza los dichos del presidente y respaldar a De Bonafini.

"No se puede establecer equivalencias entre lo que fue el accionar de la guerrilla y el terrorismo de Estado", sostuvo el referente radical.

En la misma línea, remarcó que “no comparto esa visión para nada; no se puede establecer equivalencias entre lo que fue el accionar de la guerrilla y el terrorismo de Estado, porque el Estado está para evitar eso y no convertirse en caníbal”.

En cuanto a Hebe e Bonafini, Alfonsín salió al cruce del presidente de la nación y reivindicó el “valor” de la titular de Madres de Plaza de Mayo y el resto de madres de la organización en la defensa de los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar.

“Hebe de Bonafini tuvo un gran valor junto con todas las madres que lucharon por los derechos humanos en momentos muy difíciles en el que se jugaban la vida”, remarcó el diputado nacional hijo de

del ex presidente Raúl Alfonsín -uno de los impulsores del histórico juicio a las Juntas Militares en 1985- y quién fue un defensor de los Derechos Humanos y la democracia.