Un crítico acérrimo de la gestión de seguridad de Scioli asesora a Aníbal Fernández en materia de cárceles. Así lo afirmó el candidato a gobernador bonaerense del FpV, al referirse al exfiscal y expresidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón.

El jefe de gabinete reconoció en declaraciones periodísticas que trabaja junto a Cañón en el delineamiento de las políticas penitenciarias para aplicar en su eventual gobierno provincial.

En tanto, el propio Cañón admitió en diálogo con la agencia DIB que se encuentra haciendo “una evaluación general del sistema penitenciario bonaerense para acercársela a Aníbal Fernández y a Martín Sabbatella” (candidato a vicegobernador del FpV), pero dijo desconocer los rumores que hablan de la posibilidad de que ocupe un cargo ejecutivo en el área.

“Mi aporte va en el sentido de marcar un panorama de lo que ocurre en el Servicio Penitenciario”, señaló Cañón, quien evaluó que actualmente “hay una responsabilidad del Estado provincial por el incumplimiento de tratados internacionales. En la Provincia hay falencias estructurales muy fuertes”.

De todos modos, el expresidente de la Comisión por la Memoria indicó que “hay una voluntad política muy fuerte de Aníbal Fernández de modificar esta situación”.

Cañón se desempeñó como fiscal federal de Bahía Blanca durante más de 23 años y co-presidió, junto al Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la Comisión por la Memoria (CPM), un organismo muy crítico de las políticas penitenciarias del gobierno de Daniel Scioli, y particularmente de la figura de su ministro de Justicia –candidato a ocupar ese cargo a nivel nacional si el gobernador es electo presidente-, Ricardo Casal. Esta situación permite avizorar eventuales chispazos en la futura relación entre nación y provincia en materia de seguridad, si las elecciones favorecen al FpV.

De hecho, el último informe de la CPM muestra graves violaciones a los derechos humanos por prácticas policiales y en cárceles, comisarías, centros de menores y neuropsiquiátricos. El informe asegura que los indicadores se dispararon desde el decreto de emergencia en seguridad del año 2014, impulsado por DOS.

Desde sus inicios, la CPM ha presentado lapidarios informes en contra del manejo de las cárceles bonaerenses por parte del gobierno. En tanto, el propio Cañón definió estos establecimientos como “campos de concentración y de exterminio, un depósito de carne humana donde los presos están obligados a domesticarse, cumpliendo todo tipo de directivas, incluso ilícitas, como salir del penal para robar. Son lugares donde la vida no vale nada”.

La gestión de seguridad de Scioli es uno de los temas donde el kirchnerismo de paladar negro busca marcar la cancha. Como sucedió el pasado domingo en el diario oficialista Página 12, a través del periodista Horacio Verbitsky, quien en el último fin de semana de campaña criticó la gestión de seguridad bonaerense y a los posibles ministros de Nación, Alejandro Granados, Sergio Berni y al propio Ricardo Casal.

Desde el CELS, organismo de derechos humanos que encabeza, Verbitsky ha sido un frecuente crítico de la policía, la justicia bonaerense y los funcionarios de las carteras relacionadas. Por este motivo, en su último artículo, resumió las contradicciones internas del Frente para la Victoria con la frase: “A votar con caras largas”.