A pocas horas de la elección nacional y con el hipotético gabinete nacional de Daniel Scioli confirmado casi por completo, hay impaciencia en el Movimiento Evita y en sus líderes bonaerenses.

Porque si La Cámpora busca quedarse con un bloque legislativo, algunas intendencias y la representación de la voz de Cristina Kirchner, el Evita pretende que Daniel Scioli le conceda un hipotético Ministerio de Economía Popular.

Diplomático, el diputado bonaerense Fernando Navarro presionó por estos días, al esperar “saber qué lugar van a tener en el gobierno las políticas de la economía popular, considerando el compromiso que Scioli asumió con los ejes marcados por el Papa Francisco: Tierra, Techo y Trabajo”.

En un reciente Encuentro de la Economía Popular realizado en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), el jefe del Movimiento Evita y su vez subsecretario de Agricultura Familiar, Emilio Pérsico, advirtió: “El sector popular tira gobiernos, no los poderes concentrados”.

Una frase algo amenazante que las ministras de economía bonaerense, Silvina Batakis, y la de gobierno bonaerense, Cristina Álvarez Rodriguez, ambas presentes en el acto, trataron de rebatir sin violentar las formas.

Es que el Evita, de la mano de Pérsico y del “Chino” Navarro, se perfila para ser el principal aliado territorial de una posible presidencia sciolista. ¿El Evita será La Cámpora de Scioli? No del todo. El MV desarrolló un perfil más basista y callejero que el de LC, orientada hacia los sectores medios juveniles. Aunque la principal diferencia es que el camporismo es la expresión de la voluntad presidencial.

La agrupación conducida por Máximo Kirchner está cerca de redondear un bloque de 30 diputados a partir de diciembre; podría sumar intendencias en Lanús, Moreno y San Vicente.

Ante esa desigualdad y de cara al futuro, el plan del Evita es conducir un espacio heterogéneo de trabajadores precarizados: cooperativista, cartoneros, vendedores ambulantes, campesinos, costureros, motoqueros, artesanos y obreros de empresas recuperadas. Un universo que, subestimado en las estadísticas oficiales, ronda entre el 20% y el 30% de la Población Económicamente Activa.

Con algunas críticas veladas hacia los límites del modelo económico del kirchnerismo, Pérsico hace lobby ante el sciolismo y el Vaticano para que ese sector tenga rango ministerial. Y hasta semanas atrás, parecía haber conseguido el compromiso del gobernador bonaerense. "Vamos a proyectar un ministerio de la Economía Popular para cumplir el sueño del Papa Francisco. Lo tengo en mi agenda", dijo Scioli en julio pasado, en un acto compartido con la cúpula del Evita en la fábrica recuperada IMPA.

Sin embargo, ayer en su cierre de campaña Scioli volvió a citar al Papa Francisco, ponderar el valor de las llamadas tres T (Techo, Tierra y Trabajo), pero no hubo guiños hacia el Evita, que espera cada vez con más impaciencia.